“logon”
Esta serie de chorradas por entregas pretende ser un homenaje a todos aquellos héroes anónimos -llamémoslos así- que durante muchos días de muchos años, se levantaron por la mañana con la firme convicción de arreglar el país a base de “moves” y “performs” o, por decirlo de una manera más poética, construyendo cimientos verdes sobre fondo negro.
Del mismo modo, otro de los objetivos marcados en estos micro-tostones (si la contradicción es admisible) es realizar una disección de los proyectos de Mainframe; tanto de sus protagonistas, como de los espacios en los que se mueven y actúan, eliminando, en lo posible, absurdos estereotipos que a nuestro juicio no dan verdadero valor a una profesión querida por muchos y denostada por tantos.
Para finalizar esta entradilla, afirmar que todas las situaciones y personajes que puedan salir o ser mencionados en esta sección son totalmente ficticios, y aunque la ficción siempre bebe de la realidad, en este caso sólo se trata de unos chupitos.
“delimitando al personaje”
Resulta difícil establecer un prototipo que cumpla el perfil de “personaje host”. Por ello, comenzaremos delimitándolo respecto a otros “personajes informáticos” que, si bien muchas veces se confunden, lo cierto es que no tienen nada que ver.
En primer lugar el “personaje host” no es vocacional, llega al host de manera casi accidental(1) y generalmente se trata de alguien que no ha estudiado informática. Es más fácil encontrar un ingeniero de minas, un licenciado en historia o uno con FP2 Metal a cargo de una aplicación de Medios de Pago que a un informático de carrera, lo cual es casi mejor, porque a tenor de la experiencia estos últimos suelen ser muy cargantes y muy redichos (que si las ‘ipés’, que si los ‘premiumsares’, que si los ‘triguers’…)
Otra característica que lo define y distingue es que por lo general, un “personaje host” no sabe nada de informática doméstica. Se las ve y se las desea para cambiar el cartucho de la impresora y sufre de ataques de pánico cuando algún amiguete suyo , mal conocedor de su oficio, le pide que le abra los puertos del emule o que le instale un disco duro. En estas situaciones, lo deseable es que “el personaje host” tenga a un amigo de los calificados anteriormente como cargantes y redireccione al amigo, con lo que como se dice vulgarmente, pasa la patata caliente y se puede ir a tomar una caña con total tranquilidad.
Como rasgo visual más destacado, aunque en los últimos tiempos esta costumbre va cayendo poco a poco en desuso, es la utilización del traje y la corbata en los chicos. Nada de llevar camisetas anchas de ‘surfero’, ni pantalones que cuelgan por atrás dejando los bolsillos a la altura de la pantorrilla, ni camisetas de sus grupos preferidos que, para mas INRI, suelen ser ‘gafapastosos’. Las féminas por el contrario tienen armario libre, se pueden poner lo que quieran que difícilmente serán objetos de polémica, se dieron casos de algunas que optaron por la estética gótica, fue a finales de los 90, y salvo tres de pueblo que había por allí, nadie notó nada raro.
En definitiva, el ‘personaje host’ va como un pincel(2) desde el primer día, desde becario, intachable, la alegría del barrio y de su madre que seguramente piensa que tiene a su hijo moviendo fondos en Wall Street cuando lo más seguro es que este cambiando variables a diestro y siniestro para adaptarlas al estándar de nomenclatura.
(1)-. Más adelante se verá que no es accidental, que hay un razón.
(2)-. Otro tema de discusión es el “casual day” o día que me pongo lo que soy y del que también hablaremos.