Feb 20 2008
Retrato robot de un conductor kamikaze
Partiendo de la base de que considero los estudios sobre la conducta y en general la psicología un producto mas para sacarle la pasta a los que buscan una solución a problemas en muchas ocasiones inventados, aprovecho este informe que he visto en el periódico de pedro j. calvorota como le llamaban los payos-ranyers de la radio (cómo se os echa de menos, gomaespuma), para hacer un comentario tan cruel como me sea posible, nunca tan cruel como las consecuencias que provocan los “individuos” involucrados en el estudio.
EFE
MADRID.- El retrato robot de un “kamikaze” sería el de un individuo con tendencias antisociales y violentas, frustrado en sus aspiraciones, con escaso control personal e incapaz de reaccionar adecuadamente frente al estrés emocional intenso, a juicio del catedrático de Seguridad Vial de la Universidad de Valencia Luis Montoro.
Montoro, presidente de la Fundación española para la Seguridad Vial (FESVIAL), estudioso del fenómeno de la conducción en dirección contraria, ha clasificado hasta 10 tipos de conductas “kamikaze” y tres grupos “hijos de puta”, “tarados” y “gilipollas”, según la personalidad:
§ El pagado: Actúa como un “caballo de carreras”. Puede haber apuestas, el incentivo es la emoción y el aliciente el dinero en juego. Grupo “hijos de puta”, quizá no tiene otra cosa mejor que hacer y en vez de pagarse un circuito cree tener derecho a poner nuestra vida en juego, como cree estar dentro del juego aquel de máquina de bar en el que conducías un Ferrari. A mi particularmente me encantaría que en el mismo instante que se ponga a correr se caiga por un precipicio, un acantilado, una alcantarilla o le de un telele y nos deje al resto vivir en paz.
§ El desequilibrado: Tiene alteraciones de comportamiento. Destacaría el sociópata, una persona asocial, sin lazos afectivos, sin sentimientos de culpa y sin conciencia del bien y del mal. Puede experimentar placer viendo reaccionar con miedo a otros conductores. Grupo “tarados” Como diría “el fiti” este mayormente está descrito en su propio nombre, quizá en vez de tanta psicología se les debería dar dos hostias cada diez minutos, durante 8 horas diarias hasta que se le pasase el “placer que ve al reaccionar con miedo”, en su defecto, una terapia de choque como al primero no le vendría mal, una pared de hormigón y acero, y un golpe de frente a una velocidad media de
§ El grupo violento: Busca adquirir o mantener el liderazgo en un grupo marginado y violento, y en competitividad con otros grupos con los que se comparan. Grupo “hijos de puta”. Para mi que estos son los de las películas americanas y los sudamericanos que viven en Los Ángeles sin otra ilusión que dar por culo. Si son varios los grupos, abogo por aprovechar alguno de los pueblos vacíos, rellenarlos de muñecos con cara de miedo hechos de explosivo C4 pro ejemplo, y minas anticarro repartidas en secreto, asfaltar las vías de estos pueblos y poner a correr a estos grupos en competición, al que gane le montamos en un avión y le tiramos a unos 4000 kms de la costa en dirección Chile.
§ El resentido: Pretende causar daño a los demás, manifiesta resentimiento. Seguramente ha cometido algún delito que le ha llevado a la cárcel o ante la Justicia Grupos “tarados” y “gilipollas” Contra el resentimiento un poco de sexo, y si no se llega a tiempo, un viaje en avión camino de Chile de premio y se le pasa
Mañana el resto…
