Jul 15 2008
Los viajes de un soldado del host. (II)
<wikipedia> Canarias es un Archipiélago del Atlántico, una de las diecisiete comunidades Autónomas de España y una de las regiones ultraperiféricas de
Tras un paso que marcó a este viajero, narrador, dindonista y tronao por Murcia; partimos en pos de nuevas aventuras, nuevas zonas que visitar y convertir al software verdadero, estandarizar pese a la resistencia de los autóctonos, y reconocer para dejar marcada huella. Poco o nada sabía de lo que me esperaba, de lo fugaz de mi visita y de lo “fatuo” de mis esfuerzos cobolísticos y humanos. El mal estaba dentro y me esperaba cual harry potter, cual frodo bolsón, cual espectador de telerealmadrid…
Esta vez el viaje era distinto, la exitosa hueste que medró en Murcia prácticamente se había desintegrado, disuelto en diversas campañas y diluido en el limbo de los recuerdos. Así y todo, este que suscribe y unos cuantos mas partimos a las Islas Canarias, donde pasas a ser uno de la península, se esfuma una hora, y el café puede llevar “leyye” y “leyye”.
Del viaje recuerdo pocas cosas, principalmente los retrasos (siempre había especialmente al volver al anhelado hogar), los 747 operados por nosequién airlines con el Comandante Jones y un viaje con turbulencias sentado en el puto último asiento de susodicho mastodonte del aire que si bien no me llegó a asustar (por suerte no profeso ese miedo al volar) si me dejó el cuerpo mezclado Y revuelto al revés de los martinis de 007. Tan revuelto me dejó que no conseguía atinar a mirar hacia delante porque se me movían no los ojos, ni los globos oculares, sino los mismos nervios ópticos. Copón que botes, al principio era muy gracioso pero llegó un momento en el que los pensamientos se separaban del cerebro y como diría un gallego, se perdía hasta la presencia de ánimo.
El autóctono de las islas suele ser afable, como norma general en este país nuestro llamado España para mal de algunos, están acostumbrados a la visita de los de la península y de otros lugares también, eso si, hay que llevarse en la mochila algo de paciencia, porque el ritmo allí es pausado. No se lleva pronunciar la “ch” ché, se cambia por una especie de Y o mas bien una “YE”. Quedando así como sigue, leche es leye, muchacho es muyayo (pero no es una pronunciación exacta de la Y). Ahora algo menos, pero los taxis solían ser mercedes, y el aeropuerto de Tenerife norte “los rodeos” tiene un microclima especial y propio; no solo suele estar bajo niebla o fresquete sino que el tiempo para la compañía aérea de turno allí se suele parar, siendo la media de los retrasos que sufrí (seguramente ya no ocurra, ¿o si?) entre una y dos horas.
La verdad es que poco o nada puedo aportar acerca de esta visita, tiene sus zonas de marcha, sus restaurantes y sus hoteles buenos, y guayabos y guayabas de buen ver, pero yo no vi ná de ná, me “requerían” en Madrid y allí volví. Del resto mejor que hablen los que estuvieron que sabrán mas cosas. Eso si, tienen algún parquecito que otro muy chulo con sus palmeritas y tal y playas y de tó. ¡Hasta tienen un volcán!.
